FUERZA TRINACIONAL PARA COMBATIR PANDILLAS CON APOYO DE EEUU, PROPONE EL PRESIDENTE HERNÁNDEZ

 

  • Junto a Guatemala y El Salvador se abre una nueva página en la lucha contra estos grupos delincuenciales.
  • También se analiza la realización de ejercicios conjuntos entre los países del Triángulo Norte.

 

Tegucigalpa, 27 de julio. La conformación de una fuerza trinacional, junto a El Salvador y Guatemala, para combatir las pandillas en los países que conforman el Triángulo Norte de Centroamérica, con el apoyo de Estados Unidos, fue planteada hoy por el presidente Juan Orlando Hernández.

En comparecencia de prensa, en Casa de Gobierno, el mandatario dijo que ya habló con su similar de Guatemala, Jimmy Morales, y que también lo hará con el gobernante de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, para oficializarles su propuesta

“Iniciamos una nueva página en esta lucha y es la conformación de un esfuerzo trinacional entre Honduras, Guatemala y El Salvador para enfrentar uno de los fenómenos delincuenciales que más daño, que más muerte y sangre le han venido generando a este pueblo que ha sufrido tanto: las maras y pandillas”, expresó.

 “Así como hablé con el presidente Jimmy Morales, formalizándole algo que ya habíamos venido conversando desde hace varios días, lo haré en las próximas horas con el presidente Sánchez Cerén”, dijo.

Agregó que “no queremos esperar más tiempo sin echar a andar lo que ya hemos concebido como una solución regional”.

“También estaremos formalizando, oficializando lo que ya habíamos hablado extraoficialmente con Estados Unidos para que también nos ayude en este esfuerzo y perfectamente calza en el plan Alianza para la Prosperidad” del Triángulo Norte, apuntó.

Incluir a Estados Unidos

El titular del Ejecutivo añadió que “también creemos fundamental que en este esfuerzo participe Estados Unidos, porque buena parte del caldo de cultivo para el desarrollo de estas actividades delictivas tiene que ver con el narcotráfico, que se convierte después en narcomenudeo, después en extorsión, en asaltos”.

Hernández agregó que también es oportuno recordar que el fenómeno de las maras y las pandillas nació, tal vez no con la dimensión que hoy tiene, en los Estados Unidos, específicamente en Los Ángeles.

Con el tiempo el fenómeno de las pandillas se convirtió en algo muy perverso, “pero vino a Centroamérica y se ha instalado aquí en el Triángulo Norte”, señaló.

“De tal manera”, añadió, “que la información que puede tener la policía de Los Ángeles, la policía de Miami, de otros lugares donde estos grupos criminales fueron muy activos en términos de acto delincuencial y de violencia, y ahora quizá sólo aparezcan con actos delincuenciales de bajo perfil, pero también están conectados con Honduras”.

“Es impresionante ver cómo operaciones delincuenciales de extorsión se originan con una llamada desde Estados Unidos, desde Guatemala, desde El Salvador y probablemente desde Honduras”, acotó.

Juntos en esta lucha

El presidente Hernández destacó lo provechoso que ha sido para Honduras haber conformado la Fuerza de Tarea Maya-Chortí en la frontera con Guatemala, así como la realización de la Operación Sandino con Nicaragua.

“Estoy seguro que podemos seguir mejorando, pero no habíamos hecho un ejercicio similar del carácter tan permanente de algo que ha sido beneficioso para Honduras y para Nicaragua de colaboración muy estrecha en materia de seguridad”, añadió.

El mandatario explicó que “la Operación Sandino con Nicaragua es algo permanente, es una relación muy estrecha y muy efectiva; eso también queremos estructurarlo en nuestras relaciones con El Salvador y Guatemala, todos para atacar un problema de manera frontal sin descanso, que tanto daño nos hace, como es estos grupos criminales de las maras y pandillas”.

El gobernante indicó que también se busca “poder compartir, en el caso de Honduras, cómo los Centros de Alcance para la juventud le dan una opción al muchachito o a la muchachita; si no tuviera esa opción, buscaría el mundo de las maras o pandillas”.

Además – prosiguió- los Parques para una Vida Mejor, todos los programas de prevención, de convivencia, “queremos también compartirlos, porque si resolvemos en un país un problema como este y no se resuelve en los otros dos, eventualmente regresará; por eso tiene que ser algo comprehensivo, regional e integral”.

 Estructuración de una política pública

Hernández también expuso que es muy importante “cómo estructurar una política pública que permita ser altamente efectivos en la gobernabilidad de los centros penales”.

Recordó cuando venían los códigos de los grupos de maras de El Salvador para los centros penales de Honduras.

Por tal motivo, “Honduras tiene que estar revisando diariamente cómo están funcionando los centros penales, monitorear las llamadas salientes y ver cómo nos adelantamos”, apuntó.

Agregó que “ante el enfrentamiento del mismo problema tenemos que unirnos los Estados (Honduras, Guatemala y El Salvador) porque los delincuentes están muy bien comunicados y son prácticamente miembros del mismo grupo delincuencial, nada más que están en los tres países y en Estados Unidos”.

Ejercicios permanentes

El presidente Hernández confió que con sus similares del Triángulo Norte “estamos hablando de hacer ejercicios permanentes entre los tres países para poder ir preparando a  nuestras fuerzas a que se vuelvan más efectivas, que nos permitan esos ejercicios tener la capacidad de enfrentar la realidad que estamos viviendo”.

“También tenemos que identificar toda la movilidad  de estos grupos delincuenciales”, expresó.

Consideró que en Honduras hemos visto como un patrón muy claro que, cuando las operaciones se centran en las principales ciudades, estos grupos van migrando al interior del país, a comunidades de mediano tamaño, y probablemente a unos sectores rurales.

Resaltó que “con alguna comunicación con Guatemala y El Salvador hemos logrado detener en la frontera a personas que han querido ingresar al país, invitados o auspiciados por los grupos a los que pertenecen aquí en Honduras”.

Pese a lo anterior, el presidente Hernández puntualizó que “el que quiera abandonar ese mundo (maras y pandillas), el que quiera irse por el camino bueno, bienvenido; obviamente que los tribunales sabrán evaluar su culpabilidad y su responsabilidad”.

   
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